Ambiente en Diálogo

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En esta edición de Ambiente en Diálogo compartimos los principales hitos de la participación de la ministra de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar, en la Semana de Acción Climática “México por el Clima 2025”. Este encuentro se consolidó como un espacio clave para seguir construyendo una Agenda Ambiental Latinoamericana compartida, en el camino hacia la COP30, que se realizará en Belém, Brasil.


A lo largo de la semana, la Ciudad de México fue escenario de reuniones, intercambios y debates entre funcionarias y funcionarios, liderazgos populares, juventudes, referentes académicos y representantes de organizaciones ambientales de toda la región. La ministra participó por invitación de Clara Brugada, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y de Julia Álvarez Icaza, Secretaria de Medio Ambiente local.


Los encuentros tuvieron como objetivo fortalecer las alianzas regionales y avanzar en la construcción de una posición común del Sur Global en los debates internacionales sobre acción climática. A continuación te contamos todo.

Hacia un Frente Ambiental Latinoamericano

La participación en “México por el Clima 2025” se inscribe en una secuencia de articulaciones regionales que comenzó con la PreCOP bonaerense y continúa en el camino hacia Belém. En los paneles “Sinergias latinoamericanas frente a la COP30” y “Latinoamericanas”, la ministra abordó los principales desafíos que enfrentan los países de la región en materia de justicia climática, transición energética justa y financiamiento internacional.

 

Allí, destacó la importancia de construir una posición firme, unida y solidaria para proyectar la voz latinoamericana en el escenario global. “Es imprescindible que unamos nuestras voces para ir hacia la COP30 como bloque latinoamericano y exigirle al Norte global, no acceso al crédito y mucho menos donaciones, sino compensaciones por siglos de extractivismo y de explotación de nuestros pueblos y comunidades. Ese es el principal objetivo del Frente Ambiental Latinoamericano que estamos impulsando”.

 

También subrayó que los ataques a los liderazgos populares son, en el fondo, ataques a la soberanía de los pueblos sobre sus bienes comunes naturales, y que frente a ello resulta urgente fortalecer la organización política y las alianzas regionales. Las discusiones permitieron identificar puntos en común entre gobiernos locales y nacionales, universidades y organizaciones sociales, y delinear estrategias compartidas para disputar el sentido de la acción climática global, proponiendo alternativas frente a las desigualdades estructurales que marcan la relación Norte–Sur.

 

En este marco, la ministra mantuvo un encuentro con Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, donde intercambiaron diagnósticos sobre problemáticas comunes y coincidieron en la necesidad de fortalecer los lazos del Frente Ambiental Latinoamericano en la antesala de la COP30. Este diálogo político-institucional reafirmó el compromiso de ambos países de trabajar de manera articulada para que América Latina llegue a Belém con una voz fuerte, coordinada y transformadora.

Encuentros con juventudes y universidades

Uno de los ejes centrales de la agenda en México fue el intercambio con espacios académicos y con jóvenes de la región. En la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco, Daniela mantuvo una reunión con la vice decana María Angélica Buendía Espinosa para delinear líneas de trabajo conjunto en materia de investigación y formación ambiental.

 

Posteriormente, participó en un conversatorio con estudiantes sobre los desafíos globales de la crisis climática y el rol del Ambientalismo Popular como propuesta alternativa a los modelos extractivistas predominantes. Se discutió el lugar de América Latina en las negociaciones internacionales y la necesidad de formar nuevas generaciones con una perspectiva crítica y territorial.

 

Estos intercambios reafirmaron el protagonismo de las juventudes en la construcción de liderazgos ambientales. Su participación activa es fundamental para garantizar la continuidad de las luchas ambientales y para incorporar nuevas miradas en la definición de políticas públicas transformadoras.

Mujeres, territorio y soberanía alimentaria

La agenda también incluyó un recorrido por experiencias territoriales en San Francisco Tecoxpa y La Troje San Antonio Tecómitl, donde se desarrollan proyectos agroecológicos comunitarios liderados por mujeres. Junto a Julia Álvarez Icaza y representantes de núcleos agrarios, la ministra visitó unidades de producción en las que se cultivan maíz nativo y nopal, en sistemas colectivos que integran prácticas ancestrales con estrategias de sostenibilidad actuales.

 

Estas experiencias muestran que existen alternativas concretas al modelo agroindustrial dominante. A través del trabajo comunitario, las mujeres sostienen la producción de alimentos sanos, preservan la biodiversidad y fortalecen la soberanía alimentaria local. Su rol es fundamental en la defensa de los territorios y en la transmisión de saberes intergeneracionales.

 

Para Daniela, estas iniciativas representan el corazón del ambientalismo popular latinoamericano: son ejemplos vivos de cómo se puede construir un modelo de desarrollo que priorice la vida, la comunidad y la autonomía de los pueblos.

Financiamiento para políticas ambientales en la Provincia

En paralelo a las actividades públicas, la ministra mantuvo una reunión de trabajo con Sandra Guzmán, Directora General del Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC). El encuentro se centró en explorar mecanismos de financiamiento que permitan fortalecer la implementación de políticas ambientales en la Provincia de Buenos Aires, en línea con las necesidades de justicia social y transición justa.

 

La conversación abordó tanto instrumentos multilaterales como alternativas de cooperación regional. Se destacó la importancia de acceder a recursos en condiciones equitativas, evitando la lógica de endeudamiento que históricamente ha afectado a los países del Sur. El financiamiento climático debe funcionar como una herramienta para expandir capacidades estatales y territoriales, no para profundizar desigualdades.

 

Este tipo de alianzas son estratégicas para consolidar políticas ambientales sostenidas en el tiempo y con impacto real en los territorios.

Desde la PBA construyendo una voz regional unida hacia la COP30

La acción climática internacional sigue marcada por profundas asimetrías entre el Norte y el Sur. América Latina enfrenta los impactos de siglos de extractivismo y colonialismo, mientras continúa siendo una región clave para la estabilidad ecológica global. Por eso, construir posiciones comunes, fortalecer redes y amplificar la voz regional en espacios internacionales es una tarea urgente.

 

La participación en “México por el Clima 2025” fue un paso más en ese camino. Desde la Provincia de Buenos Aires, y en articulación con gobiernos locales, organizaciones sociales, universidades y juventudes, desde el ministerio buscamos consolidar un Frente Ambiental Latinoamericano con capacidad de incidencia real en la COP30 y en los debates que definirán la política climática de las próximas décadas.

 

Como señaló Daniela, “vinimos en representación de la Provincia de Buenos Aires y del gobernador Axel Kicillof para seguir construyendo una postura firme, unida y solidaria en los ámbitos internacionales, que exprese las necesidades territoriales y comunitarias de nuestra región y avance en compromisos concretos y colaborativos”. Lo que está en juego no es únicamente un modelo económico o un acuerdo internacional: está en juego la vida de los pueblos, su soberanía y su capacidad de decidir sobre sus territorios. Frente a este escenario, América Latina tiene la posibilidad histórica de presentarse unida, con propuestas propias y con la fuerza de sus experiencias territoriales.

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